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"Cuando
me informaron que el festival en la UNI se iba a realizar
(mas o menos a inicios de setiembre), mi primer pensamiento
fue: "caray, es poco tiempo para organizar todo"
Y era verdad, pues el 26 ya estaba a casi 3 semanas, pero
en fin, ya la cosa estaba planteada.
Lo
primero que se me ocurrió es hacer la convocatoria
por correo electrónico, pues ya conocía
los grupos dedicados a la música católica,
como el musicacatolica, perumusicacatolica y otros en
donde me pude asesorar para realizar el festival. Así
que fui enviando las invitaciones vía e-mail y
las respuestas (gracias a Dios) no tardaron en legar a
mi cuenta de correo. Habían correos de grupos interesados,
solistas, coros de colegios... parecía algo muy
simple, solo era cuestión de un par de horas delante
de la PC para enviar correos masivos y ya esta, conseguí
los cantantes. Estaba muy contento, diría que ilusionado
con este evento, porque (al menos hasta ese entonces)
todo parecía estar viento en popa: Hasta llamaron
de JN19 para una nota en el noticiero, donde la reportera
nos contó que se había enterado del evento
porque había visto la nota en el portal de Radio
Programas (!)y en el del Arzobispado de Lima (¡!)
También se comunicó conmigo Carlos Duran
del Programa "Contacto" del miso canal, quien
nos dio unos 20 minutos en el programa para anunciar el
evento, y a raíz de eso llamaron dos bandas: Estirpe
y Yusef Chaker, quienes se mostraron interesados en estar
en la UNI. Es que realmente parecía que íbamos
sobre ruedas, no parecía que podríamos hacer
esto tan fácil y sin dificultados. Recordaba haber
leído las crónicas de las giras de Martín
Valverde y de Luis Enrique Ascoy, en las que narraban
lo difícil que la había pasado para poder
hacer sus eventos; y ahora yo me veía en una posición
"cuasi" perfecta, en la que había invertido
unas horas para enviar correos, respoder llamadas, salir
en la TV, y ya tenía en marcha este primer festival.
Hasta ya había olvidado el viejo teorema de la
Ciencia de la Vida, que reza: `todo primerizo debe paga
derecho de piso´...
Ya
habiendo encontrado la gente, los grupos, el lugar, solo
faltaba ordenarnos para darle la forma al concierto. Y
es allí donde empezó los "problemas":
Se convocó a una reunión para el martes
23 (a tres dias del evento!!!) a las 7:00 pm para ponernos
de acuerdo en lo de los turnos en salir al escenario,
para que los cantantes conozcan el lugar de la presentación
(la capilla UNI) y para asuntos diferentes, pero... eran
las 7:50 de la noche de aquel martes y no llegaba nadie.
Nadie respondió excusándose de asistir a
la reunión, nadie llamó a mi casa a decir
que no iría el martes, así que asumí
que todos irían a la capilla en la noche, pero...
Ya son las 8 y no llega nadie.
Desconcertado
me preparaba a cerrar la Capilla, cuando llegó
alguien: Miguel León, representante del Colegio
Santa María Goretti de La Victoria. Honestamente
sentí vergüenza al comentarle que la reunión
había sido un fracaso, que nadie había llegado
y que él era el primero en llegar. Pero no había
marcha atrás, ya se había hecho la publicidad,
ya el sonido estaba conversado, así que no podíamos
cancelar el evento (aunque honestamente llegó a
pasarme esa idea por la cabeza) Le comente a Miguel de
esta dificultad y que (a pesar de todo) de todas maneras
se hacía el Festival. Yo en su lugar hubiese sido
lo suficientemente cortés para excusarme de participar
en el evento, pero no fue así, no solo me alentó
a seguir, sino que hasta se ofreció el mismo a
participar con su guitarra en el evento. Se lo agradecí
y quedamos en la participación de ambos, las niñas
del coro y él. Ya van dos. En realidad ya eran
tres, pues Cristian, quien nos proveía el equipo,
es miembro del Ministerio de Música de la RCC de
su parroquia en San Juan de Lurigancho, y nos había
pedido participar en el festival. Así que ya eran
tres. Además había la inquietud de sacar
algún número de parte de los chicos de la
Capellanía, solo que con todo esto pues no habíamos
tenido el tiempo de reunirnos para ensayar. Nuestro "tecladista"
no pudo ayudarnos por falta de tiempo, así que
quedábamos puros guitarristas: Katty (egresada
de Ing. Industrial y actualmente calichín de misionera),
Marcela (Misionera Verbum Dei, con amplios años
de experiencia y fundadora del ESCAT en la UNI) y este
servidor. Solo tuvimos tres horas de ensayo, el jueves
en la mañana.
Y
debo decirles que en los ensayos sentí un gran
consuelo de parte del Señor, al poner "a punto"
las canciones, el rato de ensayo fue como un respiro en
medio de la preocupación de organizar este evento,
como un mini-retiro para poner en paz (y en agua fría)
mi cabeza.
De
vuelta a los correos, la cosa volvía a tambalearse:
Estirpe no vendría por cuestiones de agenda y solo
me aseguró Yusef Chaker, aunque no había
estado en la reunión. Así que (para mí)
no era nada segura su participación. Ya era tarde
para poder comunicarme con otros cantantes, así
que asumimos la presentación con quienes eran "seguros":
Las niñas del Sta. Maria Goretti, la RCC de San
Juan y nosotros. Ya era jueves en la noche y yo deseaba
con ansias que fuese sábado en la noche, que pasara
rápido el 26 y fuese (después de abrir mis
ojos) el 27...
El
viernes solo tuve un momento de tranquilidad, en el trabajpo
la mañana pude dejar de pensar en el festival por
culpa de mis alumnos (¿?) Y con las cosas propias
de un colegio que te exige tener 100% de concentración
en el trabajo. Al mediodía ir a la casa a almorzar,
luego de una ducha fría había que alistarse
para ir... y yo no quería. Por un instante pensé
en no ir y que se fuese a... cualquier parte todo lo del
festival, quedarme en casa excusándome de no ir
porque una inoportuna fractura de columna me había
dejado paralizado hasta el sábado en la tarde,
o desaparecer hasta el lunes y echarle la culpa a cualquier
marciano no muy amistoso... Pero no, debía ir porque
nadie mas estaba metido en este negocio, casi todo estaba
puesto bajo mi responsabilidad, además tenía
que llevar la guitarra electroacústica que conseguí
prestarme de un amigo (¡Gracias Ángel!) así
que bajé de mi cuarto y salí rumbo a lo
desconocido, a lo imprevisible... a la UNI
Habíamos
decidido poner el escenario a un lado de la nave principal
de la Capilla, junto a la réplica de la imagen
del Cristo Sonriente del Castillo de Javier, donde vivió
San Francisco Javier, que había sido colocada hace
dos semanas, pero el tabladillo no lo conseguimos, así
que nos ubicamos delante del altar, con un tabladillo
más largo que ancho, junto a una de las gradas
del altar, quedándonos al final un escenario mas
o menos amplio, aunque con un desnivel que tendríamos
que poner atención para no caernos. Con Cristian
habíamos quedado en instalar el equipo de sonido
a las 4 pm, y cuando llego a las 4:30 empezamos a colocar
el equipo.
Debo
decir que cuando empezó a bajar el equipo no pude
dejar de pensar: "caray, un muy buen equipo para
..." Y es que el sonido realmente era muy bueno,
un par de parlantes que hacían retumbar la capilla,
la consola era de 16 canales, sin excusas para los micrófonos
y los instrumentos, además de la batería
que nos había pedido Estirpe (recuerden que no
iban a estar en el festival) y Chaker (que me dijo que
vendría a partir de las 7 pm), batería que
aun no sabía si iba a ser utilizada. El coro del
Sta. Maria Goretti llegó a la hora acordada, solo
que aun estábamos instalando el sonido y preparando
el escenario. Luego de armar el sonido, ellas empezaron
a calentar las voces. Eso fue bueno para la organización,
pues era como el preludio del evento... solo que no había
gente. No contamos que la Tuna de la Universidad había
decidido presentarse ese mismo día a la misma hora
en el Pabellón Central, así que buena parte
del alumnado estaba viendo a varios chicos en pantys,
bailando melodías bohemias y enamoradoras, propios
del espíritu del tuno UNI. Si hubiese sido otro
día seguro que yo hubiese estado por allá,
pero tenía alguna cosilla por hacer (presentar
un Festival, estirar como chicle cada presentación,
tener que dar respuestas a todos quienes preguntaran por
el evento, preparar la voz y los instrumentos para la
tocada, y una que otra pequeñez por ahi...) y no
podía estar por allá.
Llegado
un momento me fui a un lugar solitario (el baño)
y me puse a pensar en todo esto... Sentía voces
que iban y venían buscándome, pero yo quería
estar solo al menos un rato. Y solo atiné a pensar
en todo lo que se había hecho para llegar a este
momento, la gente que había colaborado pegando
afiches y volanteando las propagandas del Festival, en
como se había consagrado todas las actividades
de la Semana de la Juventud y en como me parecía
(hasta ese entonces) un completo fracaso. Lo único
que podía hacer era salir de mi refugio y afrontar
con calma lo que viniese, sea lo que fuere. No sin antes
(obviamente) encomendarme al Señor y a la Virgen,
y pedir la bendición de mi querida viejita (una
superabogadaza). Al salir al escenario me indicaron que
debíamos empezar. Pensé en decirles que
esperáramos un poco para que vaya llegando un poco
mas de gente, pero no llegué a decirlo porque al
observar las sillas vi que de a pocos iba llegando la
gente, grupos de personas, amigos... Y casi sin darme
cuenta ya estaba empezando el Festival. Primero empezaron
las chicas del Goretti, quienes interpretaron tres temas.
Mientras ellas cantaban, me enteraba que el grupo de la
RCC no estaría en el festival (¡!). Fue algo
curioso, porque no me sentí como debí haberme
sentido: enojado, preocupado, resignado... sino mas bien
con una tranquilidad que no comprendía pero que
agradecía a Dios. Cristian nos dijo que en todo
caso podía armar algo de animación con Paúl,
un hermano de su comunidad, pero que requerían
algo de tiempo. De modo que después del numero
de las chicas del Goretti entré a ganar algo de
tiempo improvisando una pequeña entrevista a ellas
y a su coordinador. Afortunadamente alguien tuvo la feliz
idea de pedir que repitieran uno de los temas (Gracias
Malena!!), Así que mientras ellas cantaban fui
a conversar con los RCC-boys para ver si podían
ser los siguientes en escena. Pero ellos pedían
mas tiempo para preparar, así que era el turno
de nuestra agrupación. Salimos al escenario Marcela,
Katty y yo, hicimos nuestro número en dos partes:
la siguiente sería al final. La gente seguía
llegando cuando entraron a escena el grupo (de dos) de
la RCC de San Juan de Lurigancho, quienes hicieron bailar
a todos los asistentes. En medio del baile propio de una
DIOScoteca, alguien me pasó la voz: unos tipos
con cara de bad boys estaban en la puerta de la capilla
preguntando por mi. No recordaba estar debiendo dinero
a alguien así que descarte que fuesen matones a
sueldo en pos de mi cabeza, a la vez que me acerque a
quien parecía ser su líder... ¡¡Era
Yusef!! Habían llegado a la tocada justo a tiempo
(no había notado que ya eran las 7:30 pm) y listos
para salir al escenario. Ellos en el escenario hicieron
una estupenda presentación, usaron la batería
(Gracias a Dios, porque algunos pensaron que era parte
de la escenográfa) y le pusieron el toque de rock
Xtiano que le hacía falta al festival. Ya después
de ellos entramos nosotros a terminar el espectáculo,
hicimos lo que habíamos preparado, cuando me pasó
lo que siempre me ha pasado desde que toco guitarra: en
medio de la tocada se reventó una cuerda. Fue la
cuarta cuerda, al final de la última canción,
así que ya no me preocupé por como acabar
algo que honestamente había sido todo obra de Dios.
El festival acabó a las 9:00 pm, todos felices
y todos contentos, agradecidos por el modo como se estaba
metiendo la música Xtiana en la UNI. Y yo, la verdad
que cansado, contento, consolado en los brazos de Dios.
Una experiencia increíble, porque no era algo que
debiese haber salido así, sino que fue todo enteramente
obra y gracia de Dios.
Ahora
mi deseo esta cumplido, aquel deseo llevado por la angustia:
ya es sábado 27 por la noche, ya ha pasado todo,
gracias a Dios muy bien. Y aquí frente a la máquina
termino escribiendo estas líneas a manera de crónica
a compartir con todos. La moraleja de esta historia: Pues
solo se me viene a la mente una frase jesuita: "Hacer
las cosas como si todo dependiera de uno, y esperar todas
las cosas como si todo dependiera de Dios" Realmente
he podido vivir la experiencia de un Dios Padre que provee
lo que necesitamos, como pasó con Abraham que confiado
en su Dios se dirigía al sacrificio de Isaac: Creo
que debemos poner en práctica mas a menudo la frase:
"Yahvé proveerá...", porque es
El quien realmente Hace las cosas, obviamente con nuestro
pequeño granito de arena.
Mis
lineas finales para todos quienes participaron en este
evento: a las señoritas del Coro del C.E. Santa
María Goretti, a Cristian y Paúl de la RCC,
a Yusef Chaker y su banda, a los chicos y chicas que apoyaron
con la publicidad, a JN19, a Radio María, a...
uf, mi cerebro es una gelatina, así que si me olvido
de alguien pues mil disculpas, pero como diría
Ceratti:
Para
todos "GRACIAS TOTALES..."
Y si alguno(a) no pudo participar en este evento... No
se preocupen, que seguramente el próximo año
(o tal vez antes) tendrán una nueva oportunidad.
Dios
los bendiga a c/u de ustedes, y la Virgen los guie por
los caminos de la humildad y el servicio".
Alejandro Flores
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